Mostrando entradas con la etiqueta Diario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diario. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de enero de 2012

La libreta roja de la coctelera

Lo de año nuevo vida nueva a mi este año me está viniendo que ni al pelo. Pero como esos cambios son malos y es aún peor darle tantas vueltas a la cabeza con el tema voy a centrarme en el propósito que me marqué antes de que acabará 2011 (nunca pensé que iba a desear que volvieras): recuperar el blog, con mayor continuidad, y dedicar más tiempo a hacer lo que me gusta.

Una de las cosas que más me gustan en este mundo es leer (aunque he de reconocer que cada vez lo hago menos, porque no me llegan las 24 horas que tiene el día), seguida de escribir. Es por ello que estudié periodismo. Mi vocación por ser plumilla llegó cuando empecé a trabajar en ello; antes lo único que quería era escribir. Y ahora lo hago mucho. En el trabajo, en los blogs, para mi...

Problema: la inspiración es un poco traicionera y no siempre aparece cuando se la llama. Y un escritor sin inspiración (da igual que seas un novelista que un periodista de provincias) no es nada, os lo puedo asegurar. Las musas, como cantaba Serrat, no suelen venir cuando las necesitas, sino cuando menos te lo esperas o en los momentos más inoportunos. Y las ideas se te suelen olvidar para cuando te pones con ellas.

Es por ello que a partir de ahora (esta mañana ya lo hice) aprovechando que suelo andar con maxi bolsos voy a añadir un elemento más a todo el lote de cosas que llevo conmigo: una libreta. ¿A que os esperabais otra cosa? Aún así, ¿no me digáis que no es mona?


Eso de escribir en las servilletas de los bares es muy romántico pero poco práctico (¿os habéis dado cuenta de que desde que empezó la crisis las racanean mucho?)y lo de apuntar las cosas en la blackberry ni os cuento, porque luego no me acuerdo donde están guardadas las notas. En mi libreta quedará todo mucho mejor y, sobre todo, más organizado. Me falta crearle secciones.
Así que he decidido volver al estilo tradicional de lápiz y papel. En este caso libreta roja con páginas en blanco para no estar limitada por las cuadrículas ni las rayitas. Y el lápiz lo cambiaremos por una pluma, que he de confesar que hoy se me olvidó meter en el bolso.

Desde ahora no habrá idea o inspiración que se me resista y en cuanto me llegue a la mente podré escribirla rápidamente. Eso incluye cosas para pasar luego al blog o a textos propios. Incluso podré improvisar la lista de la compra, que hay que reconocer que cada vez tengo menos memoria.

jueves, 5 de enero de 2012

Queridos Reyes Magos: este año hemos sido buenos y queremos una recuperación del periodismo

Sé que voy un poco pillada de tiempo para mandaros la carta, pero hay confianza. Durante años escribí lo hermosas, coloristas e ilusionantes que eran vuestras cabalgatas, que veníais cargados de regalos para los niños y en mis 31 años de vida creo que nunca me he perdido uno solo de vuestros recorridos.

Además, yo no os voy a pedir una monster high que aquí están agotadísimas desde hace unas semanas. Solo voy a pedir una cosa, que sinceramente tampoco veo tan complicada: un flotador para el periodismo. Sí, el periodismo, no los periódicos ni los medios de comunicación.

Estoy cansada de leer que el periodismo no está herido, sino las empresas periodísticas. No es cierto, los que estamos heridos somos los periodistas y sin nosotros no hay periodismo. No es por ser egocéntrica, pero el periodismo ciudadano no es periodismo, los blogs no son periodismo ni las redes sociales son periodismo.

¿Acaso alguien cree que se puede mantener la devoción por esta profesión con sueldos de 600 euros, horarios inexistentes (vas cuando te mandan y sin rechistar), con trabajos sin contrato (cuando no tienes que pagarte autónomos) y sin seguridad alguna? ¿Os imagináis que se esperara esto de un abogado o de un ingeniero? porque nosotros también pasamos por una facultad. En mi caso cinco años. Y a esto se suma tener que escuchar de vez en cuando a unos cuantos iluminados que te consideran unos vendidos, a un partido, a unas ideas o a una gran empresa.

Es algo bastante evidente que no, que la ilusión acaba por desaparecer porque la hipoteca hay que pagarla igual y con estas credenciales os podéis imaginar lo que os dice un señor banquero cuando vas a pedirle dinero. Pues es igual de evidente que las empresas no pueden seguir haciendo lo que hacían hace veinte años. David Jiménez ponía como ejemplo en su blog el hecho de que los periódicos no pueden abrir su portada con el discurso del rey dos días después de haberlo pronunciarlo, cuando las radios, las televisiones y las webs lo han exprimido ya al máximo.

Es cierto, al igual que es verdad que un periódico no puede dar el mismo titular que ha dado una agencia el día anterior a las nueve de la mañana. En más de 24 horas han podido pasar muchas cosas y no te puedes limitar a tu único medio como si tus lectores no vieran ni oyeran más allá de lo que tu escribes. No es así, y cada vez lo es menos.

Igual lo que hay que hacer es replantearse la edición de periódicos y ver que no es necesario meter tanta 'paja' con la única intención de rellenar páginas y páginas, porque el 90% de esa información ya es más que conocida. Gracias a las nuevas tecnologías son cada vez son más las posibilidades que tienen los medios para no sólo comunicar, sino vender publicidad.


No olvidemos que esto no es una ONG, sino empresas que tienen que tener beneficios y que hasta ahora básicamente salen de las publicaciones escritas. Estamos acostumbrados al todo gratis y no es justo, igual que tampoco lo son la descargas de canciones o películas, el visionado de periódicos. Ya del copia y pega que hacen muchas webs sin siquiera citar a la fuente ni hablamos.

¿Alguien se cree que si tu ofreces a la gente una tarifa barata por poder leer el periódico en internet no la va a aceptar? Digo aceptable, no un euro por día, eso no funcionaría. Por mucho que yo adore el papel, el olor que desprende el periódico y que se me manchen los dedos de tinta reconozco que no hay nada más cómodo que leerlo en casa, en zapatillas, y a ser posible desde la cama.

Los tiempos cambian y los periódicos deben hacerlo también. Antiguamente los periódicos eran comprados por una persona y pasaban de mano en mano y eran leídos por más de 20 personas. Hoy en día hay veces que ni el que lo compra lo lee, es un acto reflejo, como el de ir a comprar el pan a diario. De esos, cada vez quedan menos y ahora los que se imponen son los que llevan el ipad a todas partes y duermen con la blackberry.

Señores que mandan en esto del periodismo, háganselo mirar.

martes, 7 de junio de 2011

Mi palabra favorita del español es...

El Instituto de Cervantes repite este año una iniciativa puesta en marcha en dos ocasiones anteriores y que desde un primer momento me llamó mucho la atención. Antes no había participado pero ahora, ha sido verlo en el Telediario, y allí me fui. Se trata de buscar, entre los internáutas, la palabra favorita del español.


Una treintena de personalidades de habla hispana (entrenadores de fútbol, cantantes, escritores, periodistas,...) son los que sugieren su palabra y a partir de ahí los demás escogemos. Hay opciones para todos los gustos, pero la mía ha sido la de Boris Izaguirre: murciélago.
Al margen de mi pasión por los vampiros y figuras de la noche la palabra en si me parece preciosa, muy musical. Es larga, esdrújula y cuenta con todas las vocales (una cosa que me fascina desde pequeña). Conste que la decisión no fue fácil, añoranza. Querétaro, libertad, resplandor, flamenco o madre son algunos de los otros términos que se encuentran en la lista.
El plazo para participar finaliza el próximo 18 de junio (día en que en todo el mundo el Instituto Cervantes celebrará actos lúdicos) y basta con entrar en la web del Día E. Yo de momento ya he aprendido que meliflua (la palabra favorita de Shakira) es un adjetivo que sirve para definir aquello que tiene miel, es suave, delicado o tierno.

domingo, 5 de junio de 2011

Maldita memoria

Tengo una memoria prodigiosa para las mayores tonterías del mundo. Almaceno datos totalmente inútiles durante años y años. Y la cosa mejora aún más cuando se trata de números. De algoritmos y series no sé nada, pero recuerdo números de teléfono de amigas de la infancia, de antiguos compañeros de trabajo o las matrículas de los coches de gente con la que he estado muy apegada. Eso no quita para que sea incapaz de memorizar el número de móvil de mi madre.

El principal problema radica en que hay determinadas series que no querrías recordar por nada del mundo. Tanto que las eliminas de todos los sitios posibles (móviles, agendas), pero ni con esas se te va. Da igual que haga seis meses que no marcas ese número, da igual, porque no se te va de la cabeza.

Pero lo peor es cuando una lleva una temporada orgullosa de si misma porque ha conseguido olvidarse de ese número. Mira que bien, poco a poco hay cosas que pueden superarse: ya no me acuerdo de tu número, así que no me acuerdo de ti.


Pues un día, así de repente, cuando estás sin nada en lo que pensar te pones a toquetear el teléfono. Y mira tu por donde te pones a jugar con las aplicaciones y tus contactos y casi sin darte cuenta acabas marcando un número. Ahí están nueve cifras, una detrás de otra y exactas. Te salen todas, de carril y sin siquiera pensarlo. Te das cuenta con tiempo suficiente para no darle a la tecla verde, pero aún así consigues que tu maldita memoria te amargue un domingo completo.

miércoles, 1 de junio de 2011

Y si me hago un blog nuevo....

El 9 de mayo dije que iba a hacer dos entradas al mes y oh, sorpresa! Estamos a 1 de junio. (Esta entrada es de ayer, pero después de horas rebanando la cabeza he descubierto que no podía publicar teniendo internetexplorer8.0 y me he pasado a Google Chrome).
Mira que había pensado escribir sobre las elecciones, sobre el movimiento de indignados, sobre las razones por las que soy incapaz a leerme Carolina se enamora pero sí puedo verme una serie entera en una sola tarde. Y mientras pensaba y pensaba se me han pasado los 22 días que me había dado como margen. El que blogger se bloqueara varios días tampoco ayuda mucho.
Entre esos pensamientos se encuentra el último del día (bueno, de esta semana): voy a darle otro aire al blog. No, no voy a cambiar la estética que me encanta, sino a dotarlo de contenidos. El nombre de coctelera rosa viene de que son muchas las temáticas que me rondan en la cabeza y que quiero tratar y también de lo más diversas. Me encanta la literatura, la cocina, el periodismo, las series, los potis y la moda. Pero como no soy capaz a decidirme de que escribir acabo montando estos barullos que se pueden leer aquí y que no llegan a ninguna parte.
¿Y si empiezo un blog de series? Buff, no voy a poder dedicarle tanto tiempo como quisiera. Además, para eso en SeriesdeBolsillo me dejan escribir de vez en cuando. Y mira que siento tenerlas tan abandonadas.
¿De periodismo? No, que me paso el día metida en ello e iba a acabar chiflada. Lo reconozco me encanta mi mundo, pero no te puedes pasar el día intentando resolver enigmas ni denuncia públicamente todas las atrocidades del mundo (no por falta de ganas, sino porque hay muchísimas)
Así que me pasé al lado superficial. ¿Y si hago uno de potis y hago caso a ciertas vocecitas? Es factible, pero hay que tener en cuenta que no pienso hacer vídeos para Youtube y últimamente estoy a potidieta, así que no creo que tuviera mucho interés hablar de mi escasa colección de maquillaje. De la cocina ni hablamos, porque últimamente no salgo de las tortillas francesas y carne a la plancha.
¿Qué me queda? ¿Moda? Pues sinceramente, y no me digáis porqué, pero es lo que anoche tenía más visos de hacerse realidad. El mayor problema es que sea cual sea la temática, si quieres hacerlo bien, requiere mucho tiempo, algo que sinceramente dudo que tenga.
Con esa idea me acosté y esta mañana me desperté tras haber soñado que tenía el pelo fino, insulso, sin gracia y que era feliz por no tener que depender del secador, las planchas ni la peluquería. Así que no consulté con la almohada qué hacer. Salvo que eso fuera una premonición para que abriera un blog contando mis odiseas de llevar el pelo medio decente al precio que sea.
No es justo, esto no es un post como Dios manda y encima llega un día tarde (como mínimo). Pero es lo que hay, de momento, así que me retiro a mis aposentos a decidir qué hacer.

lunes, 9 de mayo de 2011

Propósitos de enmienda

La gente suele hacer propósitos de enmienda en Año Nuevo. Lo típico de 'a partir del 1 de enero me pongo a dieta, voy a salir a correr y voy a aprender inglés'. Pues yo eso lo hago el primer día del año, el día de mi cumple, el 20 de septiembre....y últimamente cada quince días. No lo puedo evitar, es dejar de trabajar y pensar en todo lo que no tienes o quieres cambiar y lo peor es que no sabes siquiera por donde empezar, así que empiezo por la tontería de los propósitos.

El sábado pasado tocó descanso y cómo no, allá que me fui yo con mis propósitos de buena esperanza. Menos mal que esta vez no me dio por escribirlos, porque si los fuera acumulando mes tras mes y año tras año me daría cuenta de que son prácitcamente los mismos desde 2003. No sé si es que ya se han convertido en algo imposible o que estoy tan cerrada que soy incapaz de salir de esta espiral en que me encuentro y que me absorbe.

Sea como fuere el resultado de toda esta parrafada fue un auténtico centrifugado de lavadora, de los buenos, de los que te dejan con dolor de cabeza y pesadillas durante dos días. Conclusión de todo ello: una indigestión de chocolate y nuevos propósitos de enmienda. No, no. Esta vez he sido más realista y me he propuesto una única cosa (el resto están por ahí, detrás): actualizar más a menudo el blog.

En principio me lancé y pensé en dos entradas a la semana. Luego me reí de mi misma y pensé en una. Al final he decidido que la cosa se va a quedar con dos entradas al mes, como objetivo y a ver si lo logro. Y si salen más, bienvenidas sean. Otra cosa es que las entradas van a ser super interesantes. El que avisa no es traidor.

domingo, 24 de abril de 2011

Meme del Día del Libro (con retraso)

Hace mucho que no escribo y ayer fue el Día del Libro y no me compré ninguno (creo que es la primera vez que entro en Fnac y salgo sin uno), así que le acabo de ver este meme en El Diario de Mr MacGuffin y no he podido evitar copiarlo. Toma rollo que voy a soltar a quien pueda leer esto.

El último libro que he leído: 'Ola de calor', de Richard Castle. Me acabo de sentir fatal, porque ese libro me lo compré en noviembre y lo devoré en unos días, así que llevo muchos meses sin leer. La razón: en la siguiente pregunta.

El libro que estoy leyendo: "Carolina se enamora', de Federico Moccia. Entre que acabé 'Ola de calor' y empecé este pasaron varias semanas. Pero es que estoy atascada, porque es un poco peñazo. No sé si es que eso de vender bestsellers les afecta negativamente o que a mi lo de cumplir los 30 me hace insensible a las romanticadas adolescentes.

El libro que cambió mi forma de pensar: por unas u otras razones muchísimos. Pero uno de los que me marcó mucho fue 'La casa de los espíritus'. (Hubiera quedado como todo un cliché decir 'Territorio comanche', pero no, porque ese me lo leí al año siguiente de acabar la carrera).

El último libro que me hizo llorar: del último no me acuerdo, pero el primero fue 'Tomates verdes fritos'. Lloré desconsoladamente durante las últimas 50 páginas. De eso hace más de 17 años y he seguido llorando.

El último libro que me hizo reír: de verdad mi memoria lleva muy mal unos cuantos meses, así que lo mismo, vamos al primer libro que me hizo partirme de risa: 'Garras de astracán', de Terenci Moix. Las carcajadas que se oían por toda la residencia no eran normales.

Un libro prestado que no me han devuelto: Si no me equivoco sólo uno: 'Nell', basado en la película de Jodie Foster.

Un libro prestado que no he devuelto: 'Orgullo y prejuicio', en inglés. Que no me he leído, pero es que su dueña ha desaparecido, así que...


Un libro que volvería a leer: muchísimos, pero por esto de falta de tiempo, creo que sólo he repetido 'El Principito' y con Reverte, que siempre es un placer.

Un libro que cambió mi vida: es lo mismo que antes, por uno u otro motivo muchos, pero no se puede negar que hubo un antes y un después tras conocer a Anne Rice y sus vampiros. Ahí comenzó mi auténtica pasión lectora. Bueno los cómics de Tintín cuando era niña también influyeron bastante. Y los de Barco de Vapor...

Un libro para regalar a ciegas: nunca regalo un libro a ciegas, tengo que conocer mínimamente a la otra persona, pero teniendo en cuenta quienes me rodean lo de tirarme a alguno histórico podría funcionar.

Un libro que me sorprendió para bien: pues casi todos los que me leo, porque sino acaba siendo un suplicio. Pero voy a irme a mi vena frikie: 'Oh, es el', de Maruja Torres. Este fue por la misma época de 'Garras de astracán' y de verdad que qué jartá a reírme.

Un libro que me decepcionó: 'Gomorra', soy incapaz a pasar de la página cien. Me parece un peñazo. Y todos los considerados chick-lit escritos por españolas que han caído en mis manos

Un libro que robé: Jamás.

El autor del que tengo más libros: creo que la cosa está reñida entre Anne Rice, Terenci Moix y Reverte.

Un libro valioso: 'El Principito', que me compraron cuando no sabía aún ni leer y en bable. Toma ya!

Un libro que prohibiría: ninguno, que para eso están los gustos. Eso sí, tengo total animadversión a la literatura romántica, lo que no quita para que adore la chick-lit.

El próximo libro que leeré: tengo intención de seguir con 'Carolina se enamora' y luego quién sabe...Tengo dos de Marc Levy (junto a muchos más) esperando en la estantería.

lunes, 14 de febrero de 2011

¿Odias San Valentín? no es pa tanto....

Me chiflan las encuestas y estudios sobre asuntos un tanto peculiares. No entiendo cuál es el fin con el que se realizan, al margen de darme a mi y a alguno más tema de conversación. Hoy he visto uno de esos estudios tan graciosos. Se trata del elaborado por Vipnet 360 (según leo en internet se dedica a temas de comunicación y márketing) sobre el día de los enamorados y cuya conclusión es, entre otras, que los usuarios de facebook odian el día de San Valentín.
Vipnet 360 lo que ha hecho ha sido estudiar las páginas y entradas relacionadas con el 14 de febrero que hay en esta y otras redes sociales. En el tema que publica Europa Press parece que está bastante documentado con datos acerca de la influencia amorosa en Youtube, Twitter, blogs y demás foros de discusión virtual.
El tema está bien pensado para dar a conocer la empresa y estas cosas que se encuentran en el fondo de la cuestión, pero me quedo con el comecome de si realmente la gente odia el día de San Valentín. No pienso ponerme a hacer un estudio (porque no me da tiempo, que sino...) pero hasta donde yo sé a la gente mayormente este día le es indiferente, ¿no?
Quiero decir si tienes pareja igual haces algo especial, pero si no lo tienes ¿realmente te sientes tan mal hasta llegar al punto de odiar una fiesta que es meramente comercial? Porque mira que yo he pasado muchos años sin valentín y hasta el momento no me ha dado por hacer nada raro. Eso sí, le encuentro sus cosas molestas a algunas facetas del día.
Debe ser por eso de la crisis que en mi pueblo hoy iba a haber muchos que se encontraron como regalo una tarta en lugar de unas flores o una joya. Y no, no he hecho una encuesta, sino que tuve que soportar a última hora del sábado unas colas interminables en el Mercadona. Había algunas compras habituales, pero llamaban poderosamente la atención aquellos que iban con bombones o con lotes consistentes en harina, azúcar moreno, azúcar glass, chocolate de varios sabores, etcétera.

jueves, 10 de febrero de 2011

La globalización de las redes sociales

En el último episodio de Anatomía de Grey hay una polémica centrada en que mientras un cirujano opera uno de los alumnos está twiteando lo que hace y conversa con profesionales de todo Estados Unidos. Los jóvenes lo ven como lo más normal, pero el jefe, un señor entrado en años, se muestra reticente pero acaba encantado con la idea cuando descubre los beneficios. Viendo eso no cabe duda de que las nuevas redes sociales pueden utilizarse prácticamente para todo. Es más, puedes volcar ahí toda tu vida.
Estos días, no sé por qué, me los paso hablando de las redes sociales, el Youtube y el mundo de los blogs. Y es que esto de la globalización es una cosa extraordinaria. Puedes comunicarte con gente inquietudes comunes a ti, pero vive a cinco mil kilómetros de distancia y a la que, si no fuera por el maravilloso internet, ni siquiera conocerías. Hoy aún se lo decía a un amigo 'es que yo le puedo escribir a Eva Longoria, leo su cuenta en Twitter.
Hace poco que me abrí la cuenta en Twitter y la verdad es que aún no la controlo mucho. Básicamente lo veo como un lugar en el que los egocéntricos se convertirán en felices (o infelices si descubren que no se convierten en gurús informativos) al igual que el Facebook es un paraíso para los cotillas. Pero ambas son una buena fuente de información y sino basta echar un ojo a la televisión o al periódico. Si hasta en Buenafuente tienen una sección de tweet de los espectadores...
Hace apenas un par de años a todo el mundo nos parecería increíble que un jugador de fútbol colgase una foto suya con una cantante libre y gratuitamente en internet. Ahora lo hace Piqué y realmente es una de las mejores formas de dar a conocer esa waka relación. La cosa se normaliza y como no hay fotos vendidas de por media parece que ni siquiera tiene tanto interés. Otra cosa es que sea una jugada para los fotógrafos que llevan dos meses siguiéndolos.
Esta vez han sido los reporteros de la prensa rosa, pero pronto afectará a todos, cada vez estoy más segura. Alex de la Iglesia dio a conocer su dimisión como presidente de la Academia de Cine de España en su twitter, a Arturo Pérez Reverte casi lo echan del país por un tweet en el que criticaba al ministro. Y no me quiero imaginar lo que será esto cuando empiecen las elecciones. ¿Para que organizar mítines si puedes hacerlo virtualmente y sin mover un dedo, ni gastar un dedo?

jueves, 27 de enero de 2011

Una nariz fotográfica

Una de las cosas más decepcionantes es oler un gofre y luego pegarle un mordisco y descubrir que huele mucho mejor de lo que sabe. Pensé que era algo que sólo me pasaba a mi, pero por lo visto no, le ocurre a mucha gente. Si es así no entiendo cómo sobrevive la industria de los gofres, porque el último que yo compré debió ser allá por 1992.
Lo mío con los olores y las decepciones es algo que ya se ha vuelto tan habitual como ridículo. Tengo una nariz un tanto especialita y, al igual que la memoria, podríamos decir que es fotográfica. Me viene un olor y acto seguido me viene a la cabeza una imagen con la que la relaciono. Normalmente mis recuerdos olorosos son de bastantes años atrás.
El problema está cuando se trata de una colonia. La huelo (sin querer, conste que nunca es a propósito), te haces una imagen en la cabeza, te das la vuelta buscando el olor y tachán! No se parece en nada a lo que tu tenías en mente. Pues cuando resulta que la colonia en cuestión ha sido la seleccionada como la fragancia del año, la regalan por ir a comprar el pan o algo así, porque resulta que la gente se ducha en ella.
Así, no es raro verme por la calle poniendo cara de ser un perro olfateando una pieza, luego se me queda la jeta como si me hubiera encontrado un cadáver en estado de putrefacción y, finalmente, soltando un suspiro de esos que parece van a ser el último aliento. Pues con esas pintas llevo ya varios días.
Me voy a seguir con mi búsqueda de un remedio para anular mis capacidades olfativas, al menos mientras ande por la calle.

jueves, 13 de enero de 2011

Siempre serás mi príncipe

He tardado lo suyo en volver a escribir en la blogosfera, pero la verdad es que tenía ganas. Me entraba el gusanillo cada vez que venía a leer algunos blogs de los que sigo y al final he sucumbido. Por eso y porque alguien lo ha hecho posible. La peazo plantilla de este blog es gracias a Sergio, así que como no podía ser de otra forma, la primera entrada va dirigida a el. Tengo que recuperar el ritmo, así que va a ser cortita.
Fue el primero con el que entablé una relación en la blogosfera. El 8 de abril de 2008 (sí, acabo de tirarme veinte minutos buscándolo). Casi tres años y parece que fuera ayer. Así no es de extrañar que sea de los pocos capaz de retener algunas de esas ideas chorras que se me pasan por la mente de vez en cuando y no puedo evitar plasmar por escrito.
Hace unos meses conseguí que se reenganchara al Facebook (¿acaso lo llegaste a dudar?), incluso nos fuimos a comer juntos y nos conocimos personalmente, algo que no deja de ser raro. Siempre imaginé que nuestro primer encuentro sería en uno de los pasillos de Fnac peleándonos por un libro de Marian Keyes o una película de Sexo en Nueva York cual marujas luchan por un jersey de El Corte Inglés el 7 de enero.
Es mi diseñador gráfico de cabecera, aunque no consigo que haga la web que yo quiero. Y yo estoy segura de que me convertiré en su personal shopper. Tiempo al tiempo. Bueno, mejor dicho su asistente de moda, porque si un muffin es una magdalena un personal shopper no deja de ser un asistente de toda la vida.
 

Template by BloggerCandy.com