Escribir cartas a gente que ni siquiera conoces y con la que se puede llegar a crear -o no- una amistad vuelve a estar de moda. Pero como ahora ya no tenemos 8, 10 ó 14 años esto adquiere un nivel de profesionalidad y cuquismo que a mi me fascina. Lo que viene siendo snail mail.
Ya no es escribir a otra persona y contarle algo más o menos interesante, sino cómo lo adornas. El contenido queda en segundo lugar frente al continente en que lo envíes y todo lo que vaya acompañado.
Antiguamente bastaba con escribir cartas en un folio, meterlas en un sobre y al buzón. Ahora se cuidan estos envíos con tal esmero que hay quien dedica horas a un par de cartas y surgen dudas acerca de qué debe incluir un envío de snail mail.



